COMO EDUCAR A MI CACHORRO
Es muy importante no separar
a un cachorro del cuidado de sus madres hasta la séptima o octava semana de
edad, están en una etapa de formación muy
importante, en la que aprenden muchísimas cosas de su madre y compañeros de
camada, este aprendizaje no puede ser
suplantada por ninguna persona.
Una vez que tenemos el cachorro en
casa tenemos que recordar que sigue su periodo
de socialización, que es una etapa muy importante, si queremos
tener un perro equilibrado en el futuro, tenemos que enseñarle el camino para serlo,
mientras mas estímulos le hagamos conocer en esta época menos problemas
tendremos en el futuro, “ojo, todo a lo que expongamos a nuestro cachorro tiene
que ser positivo, si creamos una exposición negativa podemos conseguir todo lo
contrario, y tener un perro miedoso, agresivo…”
Lo que nos puede resultar muy
gracioso de cachorro, si no se controla bien puede resultar muy molesto cuando
este sea adulto.
La
sobreexcitación, que los cachorros salten, son
conductas que nunca debemos reforzar, debemos no hablar, no tocar, ni mirar al
cachorro hasta que este se tranquilice, si buscamos un perro tranquilo lo
tenemos que empezar a ayudar
Hay
que ser muy cuidadosos con el tema de la comida,
aunque muchas veces queramos humanizar a nuestros perros, debemos saber que
estos son animales y tienen sus propias reglas aunque después nosotros le
queramos dar otras, para un perro la comida es un recurso, por lo que empezaremos
desde cachorros una rutina a la hora de alimentarlo, para esto hay que ser muy
paciente y entregar la comida siempre de una manera correcta, nunca antes, si
no seguimos unas pautas en el futuro se pueden tener grandes problemas, el
perro se guía por sus instintos, y la comida es un instinto de supervivencia.
Una
frustración grande que pueden tener las personas es como conseguir que el perro
no realice las necesidades dentro del hogar,
Esto es mucho mas sencillo de solucionar si lo trabajamos desde cachorros, para tratar estos casos tenemos que tener dos
factores importantes, el primero que los perros son animales muy rutinarios, y
la segunda es que un perro no suele realizar sus necesidades en su guarida “en
el lugar que duerme” justo después de comer lo encerraremos para evitar que
hagan sus necesidades en cualquier lado, y 30 minutos después lo llevaremos al
lugar que queremos que lo hagan, si alguna vez se hacen sus necesidades en un
sitio donde no queramos la clave es limpiar el lugar muy bien, utilizar algún
producto que neutralice el olor, aunque nosotros creamos que el lugar esta
limpio hay que tener en cuenta que los perros tienen un olfato muy desarrollado
y captaran cualquier olor que nosotros no, este olor que captan es una
invitación para que vuelvan a hacerlo en ese mismo sitio.
Para
evitar la temible ansiedad por separación,
es mucho mas efectivo cuando lo trabajamos de cachorros, para un perro la
soledad es antinatural ellos se organizan en grupo y tienden a seguir a los
miembros de su manada, por lo que quedarse solos en casa es algo que tienen que
aprender, para evitar encontrarnos la casa destrozada a nuestro regreso.
Cuando
son cachorros
suelen morderlo todo, esta costumbre hay que evitarla siempre si
queremos evitar conductas destructivas, para eso utilizaremos cualquier forma
que les haga desviar su atención a la mala conducta que estén realizando, con
la voz, un toque ligero, o bien con un juguete para darle otra opción mas
correcta.
La raza influye en el comportamiento de nuestro
perro, y antes de adquirir cualquiera tenemos que saber a que nos atenemos,
sería aconsejable informarnos bien y tener claro que es lo que buscamos en el
próximo miembro de nuestra familia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario